Defender los colores de un equipo no debe ser obstáculo para condenar la presunta evasión fiscal cometida por la estrella del Barcelona, que está obligado a rendir cuentas ante la sociedad española
 |
| Fuente: elsemanario.com: |
Tiene que quedar muy claro: si Leonel Messi ha evadido impuestos y ha dejado de pagar 4,2 millones de euros a la Hacienda española, debe abonar la multa que le corresponda. Y si la sentencia judicial lo dictaminara, ir a la cárcel por el delito fiscal cometido. Y este posible castigo no debería tener la más mínima pega por parte de nadie, y mucho menos de los millones de aficionados azulgrana repartidos por el mundo entero. También tiene que quedar muy claro que esta improbable sanción debería ser igual si el protagonista fuera Cristiano Ronaldo, Florentino Pérez, Rafael Nadal, Fernando Alonso, Emilio Botín, Amancio Ortega, Alicia Koplowitz o el sursum corda. No hay excusa. Si en algo el Estado debería ser inflexible es precisamente en esta materia. El pago de impuestos en función de la renta y del patrimonio representa una de las primeras obligaciones, si no la primera, de cada ciudadano con la sociedad en la que se desarrolla. Y todo aquel que no cumpla con esta máxima no debería ser alabado ni envidiado ni calificado como un listo. Más bien todo lo contrario, debería ser visto como un evasor que se aprovecha de los que le rodean. En resumen, como una mala persona.
 |
| Fuente: eventostoppanama.com |
Vamos al caso: Messi, que ingresa 16 millones de euros netos cada año, por los que el Barcelona abona otros 20 millones más a Hacienda, y que recibe además una cantidad algo superior en concepto de derechos de imagen, que le pagan las muchas compañías que le patrocinan o que utilizan su imagen o nombre para sus campañas publicitarias (Adidas, Banco Sabadell y Danone, entre otras muchas), ha dejado de abonar 4,2 millones de euros a Hacienda por este segundo concepto, desde 2007 al 2009. Supuestamente, también evadió estos impuestos en 2005 y 2006, pero estos delitos ya han prescrito y no tendrá que pagar por ellos. La acusación la ha hecho la Fiscalía, que ha recibido los datos de Hacienda. Este fraude se inició siendo la estrella argentina menor de edad, pero cuando alcanzó la mayoría, dio su bendición a toda la trama montada por su padre, Jorge Horacio, y sus asesores fiscales. La evasión fue llevada a cabo mediante la cesión de la imagen del futbolista del Barça a sociedades instrumentales constituidas en paraísos fiscales de Uruguay y Belice. Estas compañías realizaban contratos de licencia y prestación de servicios con otras empresas ubicadas en Reino Unido y Suiza, desde las cuales el dinero ganado por el futbolista por este concepto pasaba a dichos paraísos fiscales, evitando así la rendición de cuentas al Estado español.