El presidente de la LFP reconoce que en la Liga española se amañan partidos y nadie indaga ni toma medidas para ponerle coto, mientras que en la política alguno que otro termina en la cárcel
El nuevo presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas,
ha reconocido recientemente que en el fútbol español hay corrupción.
Concretamente aseguro: "Se han comprado partidos. Hay una verdad real y
una verdad jurídica. En la verdad real, uno es consciente de que existe el
amaño, pero en la jurídica hay que demostrarlo". Es decir, los
responsables del fútbol español son conscientes de que se compran y se venden
partidos y, sin embargo, ¿qué hacen para combatir esta lacra? Y visto lo visto
hasta ahora, está claro que nada. El último caso de sospechas de amaño que ha
saltado a los medios de comunicación ha sido en el reciente partido de Liga
disputado entre el Levante y el Deportivo. El 0-4 logrado por el equipo
gallego, que se juega el descenso, ante un conjunto granota ya salvado, ha
hecho sospechar a todos. Y las declaraciones del jugador levantino Barkero,
acusando a sus compañeros de falta de actitud, ha sido la gota que ha desatado
la tormenta. Pero seguro que, a pesar de estas evidencias, los expedientes
abiertos por la LFP y el Levante terminarán sin responsables y en el olvido más
absoluto. Como ha pasado siempre.
Porque en la Liga española se han producido numerosos casos de denuncias de
corrupción. Y ni siquiera en aquellos en los que se presentaron pruebas se
detuvo a algún culpable. Así, las grabaciones de conversaciones telefónicas en
las que se contaba que el Hércules amañó su ascenso en la temporada 2009/2010
no tuvieron la más mínima consecuencia. Tampoco las que confirmaban que el
Levante y el Athletic habían acordado hacer todo lo posible para
permanecer los dos en Primera en el último partido de la campaña 2006/2007.
Estos son algunos, pero todas las temporadas suenan tambores de duda cuando se
aproxima el final y los equipos se juegan el descenso o el ascenso de
categoría. Ni cuando alguno de los implicados ha reconocido su participación en
un asunto sucio ha servido para que se investigara en profundidad y se
procediera a castigar a los culpables. Esto sucedió en la temporada 2007/2008,
cuando el ex jugador del Tenerife Jesuli confesó a Iñaki Badiola, presidente
por aquel entonces de la Real Sociedad, que había cobrado 6.000 euros por
dejarse ganar por el Málaga, para que el equipo andaluz subiera a Primera. Ni
por esas.
